Es entonces cuando busco un rincón para encontrarme en la lectura y la relectura. En estas fechas siempre vuelvo a leer (este año más aún por ver si se me pega algo) una de las columnas que más me gusta de este escritor: Manuel Vicent.
“El tiempo también es un territorio. A cierta edad el tiempo que te quede por vivir será tu único patrimonio. Mientras seas joven no pasa nada si parte de ese patrimonio lo cedes de buen grado a otra persona, si lo malgastas o, incluso, si permites que cualquier idiota te lo arrebate. La vida te dará todavía algunas oportunidades para recuperarlo. Pero cuando el caudal empiece a agotarse no deberás permitir que nadie interfiera, fiscalice o coarte ese tiempo de tu exclusiva propiedad. Cualquiera puede ser rey de ese territorio invisible, sólo que para llegar a dominarlo hay que dar un golpe de estado: ...