Los libros nos acompañan durante mucho tiempo. Algunos llegan a nosostros como regalos, o como recomendaciones. Otros llegan como grandes sorpresas, más tarde de lo que parece. A mi me ha pasado con un cuento de Ernst Theodor Amadeus Hoffmann llamado El hombre de arena. Es un cuento fantástico representativo de la literatura de ese género durante el siglo XIX. Tuve obligación de leerlo para una asignatura durante mis años en la facultad. El profesor se empeñaba en hacer una lectura psicoanalítica del relato. Es una pena que hayan tenido que pasar diez años para que una relectura casual me hiciera pararme en él, y disfrutarlo. Las historias que cuentan los libros nos acompañan durante mucho tiempo, a veces, agazapadas en las estanterías esperando el momento apropiado para quitarse el sayo que otros les pusieron y mostrarse desnudas para nuestro deleite, tal y como fueron ...
A punto de estrenarse la película encontré hace días en una librería el último libro que quedaba con la portada original y no dudé en comprarlo. Me choca que al hacer una versión cinematográfica de una obra literaria, sustituyan la imagen de portada del libro por el cartel de la película o alguna escena principal. Aunque no dejo de reconocer que gracias al anuncio de la misma he descubierto a este autor y he podido leerlo antes del estreno.
Cuando abrí la solapa del libro observé la fotografía del autor. Alberto Méndez parecía un hombre de mediana edad, sólo figuraba su fecha de nacimiento (1941) y al seguir leyendo me intrigó, aún más, saber que era su primer libro narrativo.
Un libro de relatos, cuatro historias sutilmente engarzadas entre sí, contadas por distintos narradores que van perdiendo protagonismo, a medida que se avanza en la lectura, porque se va adueñando del lector la ...
Esta película dirigida por el egipcio, Marwan Hamed, en el 2006, está basada en una novela del escritor Alaa´Al- Aswany.
La película toma el nombre de su constructor: Hagop Yacobián. El edificio, en el centro de El Cairo, es habitado por personas de diferentes clases sociales.
Se nos presenta el edificio en un asfalto, que nos recuerda mucho al cuadro del centro de Madrid que pintó Antonio López.
¿Lo comprobáis?.Tiene incluso, esa atmósfera gris, no sólo de polución, sino de construcción duradera, que se resiste igual que alguno de sus moradores, al paso del tiempo, ( concretamente del Pasha ). Personaje que, en un principio, parece ser el único protagonista de la película, pero no, porque al igual que esa especie de rosario, ( no sé el nombre) que siempre lleva consigo otro de los protagonistas, van apareciendo y presentándose a la sociedad y a los espectadores, como la trama humana que se cruza, ...
Una moneda y un deseo. Así fue como el majestuoso dios Neptuno, de la “Fontana di Trevi”, me concedió la dicha: volver a Italia. Aunque se visitara este país durante toda una vida no se agotaría lo que puede ofrecer. Por su forma inconfundible, es uno de los países más fácilmente reconocible en el mapa: la larga península se adentra hacia el sur del Mediterráneo. En mi segundo viaje orienté el itinerario hacía ese punto: la aventura del viaje se convierte en una forma privilegiada de descifrar el lugar que se visita. Situada en el Este, en la parte inferior de la “bota” se encuentra el Golfo de Nápoles, la meta propuesta para poder cumplir un anhelado encuentro. Pequeñas islas emergen del mar como vigilantes perpetuos de su extenso litoral, sólo una era la elegida: Capri.
Desde el Puerto de Nápoles, tras una agradable travesía llegué a la isla, la más célebre ...
¿Cómo comenzar una historia? Cuantas veces los escritores nos encontramos con este dificil reto. Un buen arranque es fundamental para que el libro nazca bien. Es importante para lograr cautivar al lector pero también para el propio escritor que a partir de un “buen principio” podrá continuar y llegar al deseado final.
Amos Oz, Premio Israel de Literatura y Premio Goethe Principe de Asturias de Literatura es el autor de esta colección de ensayos titulada “La historia comienza”. En pocas páginas nos desvela una chispa de su talento y el fruto de su gran experiencia como escritor. Cada capítulo es un análisis de los comienzos de obras como “Effi Briest” de Theodor Fontane, “La nariz” de Gógol, “Un médico rural” de Kafka, “El violín de Rothschild” de Chéjov o del relato “Nadie decía nada” de Raymon Carver, entre otros. Lentamente va desentrañando el motivo por el que el esctritor ha seleccionado cada palabra ...
Una buena novela es similar a un apetitoso salmón al horno. El cocinero deberá limpiar el pescado, sacarle las espinas, aderezarlo con vino, echarle hierbas y cebollas cortadas, condimentarlo y ponerlo al horno. Una vez cocido lo adorna con papas doradas y tomates cortados y una raja de limón. Toda la preparación requiere una hora más o menos, mientras que al comensal sólo le tomará una fracción de ese tiempo en comerlo con gusto.
Acabo de leer las mil páginas de El Médico escrito por Noah Gordon. El autor americano relata la historia de Rob Cole, desde el momento en que quedó huérfano. El niño es tomado como aprendíz por un barbero cirujano. Haciendo uso de espectáculos y malabarismos recorren juntos la Inglaterra medieval (siglo XI) de pueblo en pueblo, curando y vendiendo la Panacea Universal, un remedio curalotodo, hasta que el chico se hace ...
Hoy en día, Tzvetan Todorov encarna como nadie la figura del humanista, del estudioso que no quiere guardarse sus conocimientos para sí mismo y los pone al servicio de las cuestiones del presente.
Esto lo explica a través de su afición a la cocina. “Se hace para los otros, se comparte con los otros, es un don, una obra efímera que desaparece de la noche a la mañana, es una obra para recomenzar todos los días…”.
A Tzvetan Todorov lo conocí leyendo el libro de Carmen Martín Gaite “El cuarto de atrás”. En él habla del libro “Introducción a la literatura fantástica” un estudio de Todorov, donde diferencia tres categorías dentro de la ficción no-realista: lo maravilloso, lo insólito y lo fantástico y según C. M. Gaite “es uno de esos libros que te espabilan y te disparan a tomar notas”.
Lo que distingue a Todorov de otros genéricamente llamados semiólogos y estructuralistas es una línea ...
Las funciones
Roland Barthes, el creador del análisis estructuralista, llamó unidades narrativas a cada una de las frases o enunciados que componían un texto. Distinguía en ellas dos grandes clases: las funciones, o enunciados que presentan acciones y sucesos, y los indicios, que proporcionan datos relacionados con esa acción.
Las funciones son los hechos desnudos, sin ningún tipo de calificativo ni determinativo. Como categoría gramatical estarían representados, básicamente, por los verbos y, en menor medida, por los sustantivos.
Por ejemplo: “El hombre bajó del árbol“. Aquí tenemos una acción pura, intercambiable. El hombre podría ser cualquiera. Evoca una escena en la que un hombre indeterminado (que en la mente de cada uno de nosotros revestiría los rasgos que asociamos al concepto hombre) descendería de un árbol también indeterminado (podría ser un pino, un roble o un manzano, según nuestra imaginación) y podría hacerlo mediante un salto o deslizándose por el tronco (de acuerdo a ...