“…desciendo desde el risco hasta el oleaje tranquilo, allí donde el agua no va a ninguna parte, ni viene ni se va; con la marea menguante es como si el mar hiciera una pausa, igual que yo en este momento. Siempre me ha perturbado esa nada que representa la bajamar: cuando el agua está quieta, cuando no hay suficiente profundidad para nadar bien ni demasiada corriente para que hacerlo resulte un desafío”. Es un fragmento de “Un año junto al mar”, novela de la periodista Joan Anderson. Me encuentro con un libro pequeño pero revelador de mensajes profundos, relatados con una prosa intimista y muy cuidada. Una escritora, cansada de su situación personal, decide poner tierra por medio y alejarse un tiempo de la rutina, con la finalidad de salvar su matrimonio, las relaciones se han estancado y no encuentra el modo de superar la crisis. Se traslada a una cabaña en ...




