Déjate llevar por una palabra y te conducirá por caminos remotos.
Después de escribir mi anterior post, la palabra persuasión quedó revoloteando en mi cabeza acompañada de su sonido, produciendo en mí una especie de efecto sinestésico, es decir, la atribución de una sensación a un sentido que no le corresponde. Buscando su significado exacto, el diccionario me llevó a otra palabra seducción. Ésta, me cogió suavemente de la mano y ya no me soltó.
Los matices de las palabras son como el color o el perfume que las distingue. Para notarlos hay que degustarlas, saborearlas, y a continuación, dejarlas en libertad.
Al pronunciar persuasión, las letras no salen con tanta facilidad de nuestros labios, como si con ello la palabra nos diera a entender su significado: “tratar de convencer a alguien mediante razonamientos”. No basta que tengamos toda la razón del mundo, este convencimiento genera una resistencia en el otro, por tanto, la persuasión va dirigida a la deducción personal, al intelecto.
Sin embargo, ...