<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Literatúrate &#187; Justicia Literaria</title>
	<atom:link href="http://www.literaturate.com/category/columnas-de-nuestros-autores/justicia-literaria/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.literaturate.com</link>
	<description>Literatúrate es el blog sobre libros y literatura de la red de blogs comerciales Medios y Redes.</description>
	<lastBuildDate>Wed, 08 Feb 2012 08:00:37 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.1</generator>
<xhtml:meta xmlns:xhtml="http://www.w3.org/1999/xhtml" name="robots" content="noindex" />
		<item>
		<title>Libertad, libertad</title>
		<link>http://www.literaturate.com/libertad-libertad/</link>
		<comments>http://www.literaturate.com/libertad-libertad/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 15 Jan 2008 19:20:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julian F. Snopes</dc:creator>
				<category><![CDATA[COLUMNAS DE NUESTROS AUTORES]]></category>
		<category><![CDATA[Justicia Literaria]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.literaturate.com/libertad-libertad/</guid>
		<description><![CDATA[&#160; &#8220;Que nos rideaux fermés nous séparent du monde et que la lassitude amène le repos! Je veux m&#8217;anéantir dans ta gorge profonde, et trouver sur ton sein la fraîcheur des tombeaux!&#8221;    (&#8220;¡Que pesadas cortinas nos separen del mundo y que el agotamiento nos conduzca al descanso! ¡Quiero aniquilarme en tu honda garganta y encontrar en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="center">&nbsp;</p>
<p align="center"><em>&#8220;Que nos rideaux fermés nous séparent du monde<img align="right" width="192" src="http://redescolar.ilce.edu.mx/redescolar/efemerides/abril/interna/baudelaire1.jpg" height="266" /></em></p>
<p align="center"><em>et que la lassitude amène le repos!</em></p>
<p align="center"><em>Je veux m&#8217;anéantir dans ta gorge profonde,</em></p>
<p align="center"><em>et trouver sur ton sein la fraîcheur des tombeaux!&#8221;   </em></p>
<p align="center"><em>(&#8220;¡Que pesadas cortinas nos separen del mundo</em></p>
<p align="center"><em>y que el agotamiento nos conduzca al descanso!</em></p>
<p align="center"><em>¡Quiero aniquilarme en tu honda garganta</em></p>
<p align="center"><em>y encontrar en tu seno el frescor de las</em> <em>tumbas!</em> &#8221;)</p>
<p align="left">     Estos versos, de sobrecogedora belleza, pertenecen al poema titulado <strong>Mujeres Condenadas. Delfina e Hipólita </strong>incluido en el libro <strong>Las flores del mal (Les fleurs du mal) </strong>del poeta francés, maldito por excelencia, <strong><a href="http://www.epdlp.com/escritor.php?id=1448">Charles Baudelaire</a></strong>. Pues bien, si vds. hubieran vivido en el año 1857 (en que se publicó este poemario), no podrían haber disfrutado (salvo clandestinamente) de la arrebatada belleza de esta composición poética.</p>
<p align="left">     Sí, la Justicia francesa, instigada por los guardianes de la moral pública (y católica) de la época, a través del periódico francés <em>Le Figaro, </em>prohibió seis de los poemas que, en principio, formaban partede esta obra fascinante (el ya mencionado <strong>Mujeres condenadas</strong>, y además <strong>Las joyas, El Leteo, A la que es demasiado alegre, Lesbos </strong>y<strong> La metamorfósis del vampiro</strong>.)</p>
<p align="left">     El amor lésbico (en principio el libro se titulaba <strong>Las Lesbianas</strong>), el sexo, más o menos explícito, o los ataques a la religión católica (&#8220;<em>&#8230; me burlo de Dios, del Diablo y de la Mesa del Altar!</em>&#8220;) que aparecen en esta obra provocaron un sonado escándalo en la sociedad francesa de mitad del siglo XIX hasta el punto de &#8220;obligar&#8221; a los tribunales a tomar cartas en el asunto mutilando el poemario del autor parisino de la forma que hemos visto (bien es verdad que Baudelaire fue absuelto de la acusación de ofensas a la moral católica y por eso pudieron &#8220;sobrevivir&#8221; otros poemas que también habían sido estigmatizados por las mentes bienpensantes de aquel momento, tales como <strong>La negación de San Pedro </strong>o <strong>Abel y Caín</strong>).</p>
<p align="left">     Este episodio que les acabo de narrar y otros parecidos que podrían mencionarse (por ejemplo, a Gustave Flaubert estuvieron a punto de condenarle el mismo año por la aparición de su archiconocida novela <strong>Madame Bovary </strong>-precisamente le juzgó el mismo tribunal que a Baudelaire, pero en este caso fueron más indulgentes-) nos llevan a la siempre interesante -y espinosa- cuestión de los límites de la creación artística (y, más concretamente de la creación literaria).</p>
<p align="left">     ¿Vale todo en la expresión artística o existen ciertas fronteras que el escritor no debe sobrepasar en ese camino de búsqueda de la belleza y la verdad a que se ve avocado? Porque, no nos engañemos, hoy en día existen también determinados &#8220;asuntos intocables&#8221; en los que una opinión &#8220;disidente&#8221; puede levantar ampollas y provocar la reacción inmediata de los nuevos garantes de la moral pública (y me estoy refiriendo, p.e., a las ofensas hacia determinadas creencias religiosas no católicas, o a los comentarios escépticos acerca de algunos de los nuevos &#8220;credos&#8221; que se han impuesto en la sociedad actual -el &#8220;credo ecologista&#8221;, v.g.-).</p>
<p align="left">     A mi parecer, la libertad del creador debe ser total y absoluta. El escritor (novelista, dramaturgo o poeta) sólo se debe a su propio arte. No hay convención social, moral, religiosa o de cualquier otro género que deba suponer un obstáculo en su persecución de la &#8220;obra maestra&#8221;. Desgraciadamente la Sociedad tiene que defenderse. Por eso persiguió, persigue y perseguirá al individuo que pone en tela de juicio las convicciones en que se sustenta. Por eso no es de extrañar que el poeta (el artista, en general) se convierta muchas veces en un marginado, en un incomprendido, en un &#8220;out sider&#8221;, como le ocurrió, por ejemplo, a Baudelaire, que falleció pobre, enfermo y sin el reconocimiento que sin duda su genio merecía. Quizá sea el precio de la libertad. Despidámonos con otros versos del justamente llamado primer poeta de la modernidad -pertenecen a su poema titulado <strong>El rebelde (Le rebelle)</strong>:</p>
<p align="center"><em>&#8220;Un ange furieux&#8230;</em></p>
<p align="center"><em>&#8230; du mécréant saisit à plein poing les cheveux,</em></p>
<p align="center"><em>et dit, le secouant: &#8220;Tu connaîtras la règle!</em></p>
<p align="center"><em> &#8230;mas le damné répond toujours: &#8220;Je ne veux pas!&#8221;</em></p>
<p align="center"><em>(Un Ángel furioso&#8230;</em></p>
<p align="center"><em>agarra fuertemente los cabellos del descreído</em></p>
<p align="center"><em>y dice, sacudiéndole,: &#8220;¡Aprenderás la regla!&#8230;</em></p>
<p align="center"><em>&#8230; pero el condenado responde siempre: &#8220;¡No quiero!&#8221;</em>)</p>
<p align="left">    </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.literaturate.com/libertad-libertad/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>6</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>A todos los que el presente vieren y entendieren</title>
		<link>http://www.literaturate.com/a-todos-los-que-el-presente-vieren-y-entendieren/</link>
		<comments>http://www.literaturate.com/a-todos-los-que-el-presente-vieren-y-entendieren/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 22 Nov 2007 23:38:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julian F. Snopes</dc:creator>
				<category><![CDATA[Justicia Literaria]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.literaturate.com/a-todos-los-que-el-presente-vieren-y-entendieren/</guid>
		<description><![CDATA[     Son el instrumento del cual nos valemos aquellos a quienes nos gusta escribir. Nuestros aperos de labranza. Por ello, encontrar palabras nuevas supone uno de los mayores placeres del literato.      Aquí os regalo una: Jalde; según el Diccionario de la RAE &#8220;amarillo subido&#8221;.  La hallé &#8220;buceando&#8221; en un texto de Ángel de Saavedra, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>     Son el instrumento del cual nos valemos aquellos a quienes nos gusta escribir. Nuestros aperos de labranza. Por ello, encontrar palabras nuevas supone uno de los mayores placeres del literato.</p>
<p>     Aquí os regalo una: <strong>Jalde</strong>; según el Diccionario de la RAE &#8220;amarillo subido&#8221;.  La hallé &#8220;buceando&#8221; en un texto de <a href="http://www.cervantesvirtual.com/bib_autor/duquederivas"><strong>Ángel de Saavedra, Duque de Rivas</strong></a>; una Égloga titulada <em>Adelfa.</em> En uno de sus versos dice el poeta: &#8220;morados lirios, jaldes alhelíes&#8221;.</p>
<p>    <img border="1" vspace="5" align="left" width="220" src="http://www.lawyerpress.com/news/ilustraciones2006/lordphillips.jpg" hspace="5" height="286" /> Y si, aficionados a la literatura como sé que sois, os gusta rastrear por nuestro maravilloso castellano en busca de nuevos términos os propongo en este artículo de hoy sumergiros en uno de los lenguajes más &#8220;peculiares&#8221; que os podéis encontrar<strong>: el lenguaje jurídico</strong>.</p>
<p>     Así, a primera vista, podría pareceros -os parecerá sin duda- un lenguaje árido, abstruso (bonito &#8220;palabro&#8221; también); con sus latinajos <strong>-in dubio pro reo, iocandi causa-</strong> y su enrevesamiento -veáse cualquier artículo del Reglamento Hipotecario que es el texto que nos recomendaba un catedrático de Derecho Civil para solucionar nuestros problemas de insomnio-.</p>
<p>     Sin embargo, si os acercáis a él con la actitud del aventurero, ávidos de nuevas y emocionantes experiencias, podéis encontrar agradables sorpresas.</p>
<p>     ¿Qué os parece esta frase? &#8220;<strong><em>Le parará el perjuicio a que hubiere lugar en derecho&#8221; </em></strong>(es decir, le causará el perjuicio que está previsto en la ley). No me digáis que no tiene musicalidad este apercibimiento. Maravilloso el arcaísmo del verbo <strong>parar </strong>- &#8220;..<em>que el sol morena te para..&#8221; </em>decía <strong><a href="http://franciscoarias.blogcindario.com/2006/09/00068-gaspar-gil-polo-por-francisco-arias-solis.html">Gaspar Gil Polo </a></strong>en su poema <strong>Canción de Nerea</strong>-. ¿Y la utilización del futuro imperfecto -&#8221;<em>hubiere </em>lugar&#8221;- tan frecuente en este tipo de lenguaje? (todavía se encabezan las leyes con esta expresión: &#8220;<strong>A todos los que la presente <em>vieren </em>y <em>entendieren</em></strong>&#8220;).</p>
<p>     ¿Qué me decís del verbo <strong>proveer </strong>-sí, con dos &#8220;es&#8221;- y de su resultado: la <strong>providencia</strong> o el <strong>proveído</strong> (un tipo de resolución judicial, &#8220;menos importante&#8221; que la sentencia, que no entra en el fondo del asunto, por decirlo de algún modo). Pues sí, además de la providencia divina está la providencia judicial (¿cómo resistirse a la comparación entre Dios y los Jueces?)</p>
<p>     ¿Sabéis que en el proceso judicial a la parte que interpone la demanda se le llama <strong>actor</strong>, si es hombre, pero si es mujer no se le llama actriz, sino <strong>actora</strong>? Curioso ¿verdad?. Aunque peor lo tiene aquel a quien le endosan una letra de cambio. A este se le llama <strong>tenedor</strong>. Sí, igual que al cubierto con el que nos comemos la carne. &#8220;<em>Yo soy el tenedor&#8230;&#8221; </em>¿No sería este heptasílabo un buen comienzo para un poema? -por cierto, que si &#8220;peculiar&#8221; es el lenguaje jurídico, el lenguaje cambiario como especialidad del primero, es ya lo más de lo más (en él podemos encontrar, v.g., la <strong>letra de resaca</strong>, entre otras lindezas).</p>
<p>     Y qué decir de las contradicciones. He tramitado yo algún <strong>Sumario</strong> (como sabéis el adjetivo sumario significa breve o sucinto) que duró más de cinco años y algún que otro <strong>Procedimiento <em>Abreviado</em></strong> compuesto de cuarenta o cincuenta tomos y al que aún no se le ve el final.</p>
<p>     Y ya si nos metemos en el terreno escatológico&#8230;</p>
<p>     &#8220;La parte <strong><em>evacuó </em></strong>el trámite&#8221;. No suena muy bien ¿verdad? Ahora, que mucho peor suena esto otro: &#8221; El testigo <strong><em>depuso</em></strong> durante dos horas&#8221;&#8230; y todo el Tribunal, magistrados, secretario, abogados, fiscal, actor, demandado y público de la Sala asistiendo impertérritos a tan prolongada <em>deposición. </em>¿Qué fuerte, no?</p>
<p>     Bueno amigos, como diría<strong> Su Señoría Ilustrísima</strong> (el tratamiento de los jueces y toda la solemnidad de que se revisten o son revestidos merece un capítulo aparte): <strong>&#8220;Se levanta la sesión</strong>&#8220;. Quede este artículo<strong> visto para sentencia</strong>. La vuestra. Sed indulgentes con el reo. Hasta pronto.         </p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.literaturate.com/a-todos-los-que-el-presente-vieren-y-entendieren/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>&#8220;Mañana&#8221;</title>
		<link>http://www.literaturate.com/manana/</link>
		<comments>http://www.literaturate.com/manana/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 03 Nov 2007 21:25:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julian F. Snopes</dc:creator>
				<category><![CDATA[Justicia Literaria]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.literaturate.com/manana/</guid>
		<description><![CDATA[Sí, el caso está bastante claro y todos los miembros del jurado coinciden en su veredicto: &#8220;no culpable&#8221; (not guilty). ¿Todos? Pues no, hay un &#8220;hombrecillo de las colinas, envejecido y reseco&#8221; (como lo define el autor) que, tercamente, se empeña en llevar la contraria a los demás. La historia de ese hombrecillo y la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Sí, el caso está bastante claro y todos los miembros del jurado coinciden en su veredicto: &#8220;no culpable&#8221; (not guilty). ¿Todos? Pues no, hay un &#8220;<em>hombrecillo de las colinas, envejecido y reseco&#8221; </em>(como lo define el autor) que, tercamente, se empeña en llevar la contraria a los demás.</p>
<p>La historia de ese hombrecillo y la explicación del por qué de su actitud, constituyen el argumento de <strong>Mañana</strong>, relato de <strong><a href="http://www.epdlp.com/escritor.php?id=1697">William Faulkner</a></strong>.</p>
<p>¿Qué no conocen vds. aún a Faulkner? Pues el relato que paso a comentarles puede ser una buenísima carta de presentación de este escritor norteamericano, ganador del Premio Nobel en 1.949 y autor, entre otras, de las grandísimas novelas <strong>El Ruido y la Furia </strong>o <strong>Absalón, Absalón</strong>.</p>
<p><strong>Mañana </strong>puede decirse que contiene, si no todas, sí las más importantes claves del universo faulkneriano.</p>
<p>Escenario: Jefferson y alrededores, dentro del condado de Yoknapatawpha, que Faulkner creó (como luego <strong><a href="http://www.onetti.net/">Onetti</a> </strong>crearía Santa María o <strong>García Márquez </strong>Macondo)- y situó al Sur de los Estados Unidos, donde él había nacido (concretamente en el Estado de Mississippi).</p>
<p><img src="http://estaticos03.cache.el-mundo.net/elmundo/imagenes/2005/06/30/1120144770_0.jpg" align="left" height="194" width="194" />Personajes: las gentes del Sur y su particular sistema de valores: <em>&#8220;Todos los que vivimos en esta región del Sur&#8221;</em>-dice el abogado protagonista en su alegato-<em>&#8220;hemos aprendido desde nuestro nacimiento unas pocas cosas que valoramos sobre todas las demás. Una de las primeras&#8230; enseña que sólo a costa de la vida se puede pagar la vida que se ha quitado a alguien&#8221;. </em>Sí, hombres orgullosos, leales y , sobre todo, obstinados hasta la desesperación. Defensores de un mundo antiguo (ya casi rancio), pero su mundo al fin y al cabo.</p>
<p>Un singularísimo estilo de escritura del que destacaré algunas características:</p>
<p>- <strong>La indeterminación</strong>. Con Faulkner las cosas nunca están claras del todo. Vean, si no, estos ejemplos: <em>&#8221; No supimos cómo había llegado porque cuando descubrimos que tenía al niño, hacía una semana que había vuelto&#8221;</em>; <em>&#8221; No sé dónde la encontró, no sé si la encontró o bien ella llegó un día o noche al aserradero&#8230;&#8221;. </em>Pero es que la vida es así, indeterminada, oscura, llena de nieblas. ¿O es que podemos estar realmente seguros de que esto o aquello sucedió de una manera o de otra?</p>
<p>- <strong>Sus peculiares comparaciones</strong>. El famoso &#8220;como si&#8221; faulkneriano -luego también utilizado mucho por Onetti, su aventajado discípulo-. Observen esta descripción<em>: &#8221; Y Quick nos contó todo, sentado de cualquier manera&#8230;, desarticulado, <strong>como si</strong> fuese a deshacerse en cuanto se moviera, hablando con voz calmosa y sardónica, <strong>como si</strong> tuviese toda la noche para hablar y <strong>como si</strong> el relato fuese a llevar en verdad toda la noche&#8221;.</em></p>
<p>- <strong>Su ironía y característico sentido del humor</strong>: <em>&#8220;Dile a tu madre que tal vez no volvamos hasta mañana y que le prometo no dejar que te peguen un tiro, ni que te muerda una serpiente, ni que te emborrachen con refrescos&#8221;.</em></p>
<p>Pero lo que más valoro en Faulkner es su despiada visión de la condición humana, sin ningún tipo de concesiones. Poco lugar nos deja para la esperanza en sus escritos. Y si no, reparen vds. en la siguiente frase del narrador de este relato que les estoy comentando: <em>&#8220;Sin embargo, tío Gavin dice que no hacen falta muchas palabras para expresar la suma de la experiencia humana, y que, en verdad, alguien lo ha hecho en cuatro: &#8220;nació, sufrió y murió&#8221;. </em>Definitivo.</p>
<p><strong>Mañana </strong>forma parte del libro de relatos titulado <strong>Gambito de Caballo</strong>. En las citas de este artículo he utilizado la versión de Alianza Editorial (Colección Libro de Bolsillo), con traducción de <strong>Lucrecia Moreno de Sáez.</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.literaturate.com/manana/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¡Dios mío, no disparen contra el libretista!</title>
		<link>http://www.literaturate.com/dios-mio-no-disparen-contra-el-libretista/</link>
		<comments>http://www.literaturate.com/dios-mio-no-disparen-contra-el-libretista/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 15 Oct 2007 17:44:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Julian F. Snopes</dc:creator>
				<category><![CDATA[Justicia Literaria]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.literaturate.com/%c2%a1dios-mio-no-disparen-contra-el-libretista/</guid>
		<description><![CDATA[&#8220;¡Giustizia!&#8220;, clama Elisabetta (Isabel de Valois), arrojándose a los pies de su esposo Filippo (Felipe II). Estamos en el acto IV de Don Carlo, ópera de Giuseppe Verdi, y ese grito que la delicada soprano repite con desesperación a su despótico marido -¡justicia!- se me figura el grito del libretista de este drama musical (en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>&#8220;<em>¡Giustizia!</em>&#8220;, clama Elisabetta (Isabel de Valois), arrojándose a los pies de su esposo Filippo (Felipe II).</p>
<p>Estamos en el acto IV de <strong>Don Carlo</strong>, ópera de <strong>Giuseppe Verdi</strong>, y ese grito que la delicada soprano repite con desesperación a su despótico marido -¡justicia!- se me figura el grito del libretista de este drama musical (en este caso son dos los autores del texto, <strong>Achille de Lauziers </strong>y <strong>Angelo Zanardi</strong>)  y, en general, de todos los libretistas de ópera que han existido, frente al olvido, incomprensión y maltrato de que fueron siempre objeto.</p>
<p>Todo el mundo conoce a Haendel, a Mozart, a Verdi, ¿les suenan esos nombres, verdad? Pero ¿quién conoce a <strong>Pietro Metastasio, Lorenzo Da Ponte</strong> o <strong>Arrigo Boito</strong>? Sólo los muy aficionados a la ópera. Y, díganme ¿sería la misma? ¿tendría la misma fuerza dramática  el aria de <strong>Otello</strong> &#8220;<em>Dio! mi potevi scagliar</em>&#8221; si la maravillosa música del genio de Busseto no fuera acompañada por los versos de Boito?</p>
<p>Merecidísima es la fama de la cavatina &#8220;<em>Se vuol ballare</em>&#8221; (primer acto de las <strong>Bodas de Fígaro</strong>, de Mozart) pero ¿no debe gran parte de su éxito al gracejo, a la fina ironía que sabe expresar la letra de Da Ponte?</p>
<p>¡Ah, pobres libretistas, siempre tan denostados! Que si hacedores de ripios, que si poetas de segunda&#8230; Cuántas veces hemos oído -y tendremos que seguir oyendo- decir: &#8221; <em>La ópera buena, a pesar del libreto</em>&#8220;. Pues no señor. Si toda generalización acarrea injusticia, ésta  más todavía.</p>
<p>No pongo en duda que lo más importante en una ópera es la música del compositor. Por supuesto. Pero, por favor, no se olviden ustedes del texto. Toda ópera nos cuenta una historia y para contar una historia son imprescindibles las palabras. Acuérdense de esos artistas que supieron emocionarnos -que siempre nos emocionarán- con sus versos.</p>
<p>Y para muestra, un botón:</p>
<p>Azucena (zíngara y bruja en El Trovador -¿se nota mucho que me gusta Verdi?-) cuenta la terrible muerte de su madre, quemada viva en una hoguera, acusada de brujería.</p>
<p>Fíjense cómo S<strong>alvatore Cammanaro</strong>, libretista de <strong>Il Trovatore</strong>, nos describe este momento:</p>
<p><em>Stride la vampa! Giunge la vittima<br />
(resplandece la llama, llega la víctima)<br />
nero vestita, discinta e scalza<br />
(vestida de negro, desceñida y descalza)<br />
grido feroce di morte elevasi<br />
(un feroz grito de muerte se alza)<br />
L&#8217;eco il ripete di balza in balza.<br />
(el eco lo repite de barranco en barranco)<br />
Sinistra splende sui volti horribili<br />
(siniestra brilla sobre sus horribles rostros)<br />
la tetra fiamma che s&#8217;alza al ciel.<br />
(la tétrica llama que se eleva hacia el cielo)</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.literaturate.com/dios-mio-no-disparen-contra-el-libretista/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>4</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

