Imaginen un bosque. Casi todo el mundo recrea en su mente un lugar frondoso, fresco, misterioso, antiguo. Bosque Mitago, de Robert Holdstock, es eso y algo más, por supuesto. Hablo desde el recuerdo –ese tipo de recuerdo que es amable-, ya que ésta obra la leí hace varios años. Y quizás por eso, por recordarla con agrado, es una de las primeras lecturas que me gustaría recomendar. Eso sí, avisando que es una obra de literatura fantástica atípica. Lo digo porque yo soy un seguidor de Tolkien, y Bosque Mitago se adentra en el mundo de los mitos más allá de las historias épicas de magos, espadas y anillos.
Partiendo de una atmósfera inquietante, el propio bosque, Bosque Mitago despliega una variedad de personajes que surgen de ancestrales leyendas celtas. Mitagos, los llaman los protagonistas del libro. Fascinantes todos ellos. A ello hay que añadirle la búsqueda del secreto del bosque ...