Alguien dijo que de poetas y de locos, todos tenemos un poco… sin embargo, en estos días tendríamos que añadir: de cuentistas y de locos… muchos tenemos bastante. Nacemos cuenteros, y si el nacimiento fue en el Caribe, definitivamente, tenemos qué contar. Unos lo llevamos en la sangre porque lo aprendimos con nuestros viejos; otros lo llevan en los sueños, porque la vida misma se encargó de enseñarles. Aquí (en Puerto Rico) inventamos historias por diversas razones (y todas válidas): darnos a conocer, excusarnos, exorcizarnos, fantasear o denunciar.
Entre los cuentistas que ha dado mi islita, destaco a uno que ha puesto su mirada en la calle, siempre afuera, y muy especialmente en la esquina que algunos no quieren ver. A él le dedicamos estas pinceladas por ser cuentero, ensayista, novelista, dramaturgo, y en todo grande. Su nombre, Luis Rafael Sánchez. Nació en Humacao (1936). Desde joven quiso ...




