Hay una Ciencia Ficción (y no me entretendré aún en disquisiciones taxonómicas) que siempre me ha resultado especialmente atractiva: la que extrapola no sólo la tecnología en si, sino también las corrientes culturales / sociológicas / sicológicas o sencillamente humanas en las que se debate para llevarnos a una visión escalofriante de nuestro futuro.
No tiene nada de asombroso que tres pioneros de la Ciencia Ficción británica se hayan destacado precisamente en esta línea, lanzando una voz de alerta a esa humanidad asombrada por la guerra generalizada.
H. G. Wells, escribía a finales del Siglo XIX su alegórica La máquina del tiempo. Wells cae cautivado por el panorama que se abre a su frente, los avances científicos de la época auguraban ya unas posibilidades asombrosas, inimaginables de hecho. El escritor se vuelca a escribir un relato especulativo sobre las posibilidades de “la cuarta dimensión” y la posibilidad de construir una máquina ...