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El sueño de Casandra y Dostoievski

¿Qué seríais capaces de hacer para alcanzar vuestros sueños?

Pregunta latente en la última película de Woody Allen, “El sueño de Cassandra”. Es como traspasar una línea, dirá Terry, una vez traspasada ya no hay vuelta atrás. Casandra es un barco, símbolo de los sueños de dos hermanos, Ian y Terry, quienes por diferentes motivos deciden cometer un crimen.  Ian, parece capaz de todo por su ambición, o de casi todo, porque él también encuentra su límite. Terry, en cambio, nos recuerda por su ludopatía , al protagonista de El jugador de Dostoievski,    y  principalmente, por su tortuoso sentimiento de culpa, a Raskólnikov de Crimen y Castigo. Terry representa visualmente el proceso que describirá con laboriosa minuciosidad y profundidad Dostoievski, una agonía autodestructiva a la que tras una angustiante batalla deseará poner fin con su confesión, aceptar el sufrimiento , y , con él, redimirse, le aconseja la dulce Sonia.

Ambos autores inciden en otro rasgo común, mostrar la ambivalencia humana. Los personajes de Woody Allen poseen cualidades y debilidades. En cuanto a Raskólnikov ¿Qué lector no empatiza o se compadece de su sufrimiento? Conoceremos su generosidad, buen corazón y nobleza. Destaco un maravilloso pasaje, una pesadilla que sufre Raskólnikov, donde como un volcán en erupción nos transmite con fuerza  el horror, la compasión y la ternura del protagonista ante el injusto y vejatorio maltrato que sufre una indefensa mula. En sus sueños esta mula podría ser su hermana, decidida a casarse para ayudar a la familia, o Sonia quien se prostituye para sustentar a la suya , o cualquier mujer rusa.

A Rodia, como lo llaman en la intimidad, no le mueve exclusivamente la pobreza, que asolaba al vasto país, sino sus ideas, su ” teoría de Napoleón”, clave en al interpretación de la novela en una época en la que Rusia se abre a Occidente debido a las reformas de Pedro I. El autor, arraigado en la religión ortodoxa y sus valores tradicionales, se opone a esta medida considerando perniciosa cualquier influencia de Occidente. Raskólnikov actúa influenciado por ideas occidentales, la idea del Superhombre de Nietzche, lo que le  supondrá el desplazamiento de la sociedad rusa, la soledad más absoluta . Dostoievski responde a Nietzche en sus novelas,  también en Los Hermanos Karamazov, Iván representará el ateísmo, Dios ha muerto, todo está permitido, pero Iván cae en la locura. No, afirma Dostoievski, no todo está permitido, existe un sentido moral en el hombre y su destino.

Raskólnikov asesina a la vieja usurera desconociéndose a sí mismo y las consecuencias de sus actos. Cometido el asesinato padece un intenso estado nervioso que le hace enfermar, traba una punzante lucha moral consigo. Todo son sospechas, indicios, amenazas, insinuaciones, se siente perseguido, no distingue entre la realidad y su imaginación,  sufre un estado paranoico y delirante. Elabora Dostoievski un sutil e intrigante juego psicológico de ambigüedades que rodea y atrapa a su protagonista. El autor salva a su personaje confesando su culpa y aceptando finalmente el castigo. En mi opinión, será el amor que logra sentir por Sonia, su redención.  Refulgía ya la aurora de un renovado porvenir, de una plena resurrección a nueva vida. Los resucitaba el amor…

Dostoievski no se ciñe en sus novelas a su criterio, en ellas dará vida a una polifonía de voces correspondientes con las diversas y opuestas opiniones sobre los temas suscitados , en la que tratamos  el derecho a la vida, la moral, la fe, la trasgresión y sus consecuencias, el perdón, lo que llamaba Bajtín polifonía y dialogismo en las novelas de Dostoievski. Dejo en el tintero infinidad de temas, situaciones, personajes e ideas ofrecidas por la penetrante mirada de este autor, hábil en excavar en el carácter humano y su complejidad.

Retomando a Woody Allen ¿Habrá querido dar el mismo sentido moral a su película, o su contrario? Que disfruten de ambas obras.

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4 Comentarios

Diana P. Morales dejó un comentario el 12 Noviembre 2007 a las 11:21
  1. Interesantísimo post; “Crimen y Castigo” es una asignatura que tengo pendiente aún ;-)

Isabel Mallen dejó un comentario el 12 Noviembre 2007 a las 18:03
  1. Me ha gustado la comparación que haces para llevarnos a Dostoievski y su personaje Raskólnikov en Crimen y Castigo y me han entrado ganas de releerlo, otro libro que se acumula con todas las relecturas que tengo pendiente. Me encanta este autor, en general tu columna sobre literaura rusa es muy interesante, te felicito.

Julián Fuentes dejó un comentario el 14 Noviembre 2007 a las 0:24
  1. Estoy de acuerdo contigo, Ana. La poderosa caracterización psicológica que hace Dostoievski de sus personajes creo que lo convierte en uno de los grandes novelistas de todos los tiempos. Además de la torturante personalidad de Raskolnikov en “Crimen y Castigo”, yo destacaría el genial retrato que hace el autor ruso del protagonista de “El Jugador” (quizá un trasunto suyo). La manera como el juego lo va envolviendo y atrapando es sencillamente maestra. No se puede escribir mejor. ¿Quién será el próximo genio ruso que nos comentes? Esperamos ansiosos.

Santiago (Buenos Aires) dejó un comentario el 15 Noviembre 2007 a las 22:32
  1. Encontré muy interesante el paralelismo que sugiere en su reseña. Acá aún no pasaron el film.

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