Resulta inevitable, cuando te adentras en la literatura, conocer pinceladas biográficas de los autores que lees y estudias. De un modo casual, se revela ante ti cómollevaron su existencia aquellos escritores cuyas obras te deslumbran. Ese existir para el cual no hay boceto, ni direcciones obligatorias ni tampoco manual alguno de instrucciones. Alcanzas a comprender qué experiencias los marcaron, qué pensamientos e ideas defendían o atacaban, cuáles eran sus preocupaciones, cómo participaron en su época. En definitiva, el perfil humano del artesano de la palabra, que no desvelas al comentar sus textos.
En este acercamiento íntimo a los clásicos rusos me sorprendieron algunos rasgos comunes. No es de extrañar, por ejemplo, que coincidieran en su espíritu crítico contra el sistema político y social que regía, podría decirse generalizado en la época del realismo y naturalismo, pues el escritor necesariamente es un pensador y observador de la vida, en constante búsqueda ...
“Estamos hechos de la misma materia que nuestros sueños”
William Shakespeare
Más que enfocarnos en la insípida actividad fisiológica del acto de dormir, que infiere el estado de reposo uniforme del organismo, nos abocaremos al talante alegórico de soñar; la gracia de tener un sueño. Los eruditos describen al proceso de soñar como aquel que nos sumerge en una realidad virtual formada por imágenes, sonidos, pensamientos y/o sensaciones. Si bien, el acto es el mismo, la forma de adentrarnos en ese fantástico mundo puede variar considerablemente.
Tal vez la más trillada de todas, sea disponerse a dormir. Y bueno, si esta es la ruta elegida para soñar, es apropiado realizar dicha actividad en casa y por la noche; es decir, no parece recomendable dormir en lecho ajeno u horas de trabajo, ya que, dependiendo de las circunstancias, en lugar del ansiado sueño podríamos tropezar con fatídica pesadilla.
Para dormir, las abuelas sugerían con ...
Así definió Luis A. de Villena la poesía de esta gran autora. Camilo José Cela dijo de ella: “es una de las más luminosas voces poéticas españolas”, y no exageraba.
Leer a esta gran poeta es sumergirse en un mundo sencillo y raso alejado de simplicidades, es adentrarse en un soberbio torrente de palabras que muestran abiertamente lo que fue su infancia, su adolescencia, su vida.
Poeta social, en general, de obra muy autobiográfica, Gloria Fuertes reconoce que es muy glorista, muy yoista. Escribe sobre toda clase de sentimientos, habla de lo divino y lo humano, del niño, del hombre, de las guerras, del hambre, del amor, y lo hace de una forma diferente, única en estilo y forma.
Sus versos están cargados de fuerza, son limpios, nuevos, llanos. Nos envuelve con su gran dominio del lenguaje, con sus juegos de palabras, con sus metáforas.
Fueron muchas sus obras para adultos y niños, importantes ...
“Bebíamos ponche suave, como en mi juventud, sentados ante el fuego, mis primos Érard, sus hijos y yo. Era un atardecer de otoño, muy rojo sobre las tierras de labor empapadas de lluvia”. Así comienza “El ardor de la sangre” de Iréne Némirovsky.
Después del notable exito de “Suite francesa” hemos descubierto a esta escritora de origen ucraniano y nacionalidad francesa. Su vida es ya un tema de novela: trás una infancia dura, huye con su familia de Rusia y se instala en Francia. Iréne Némirovsky estudia letras en La Sorbona y comienza a escribir a los 18 años. Debido a su origen judío , en 1940 le prohiben seguir publicando, aunque seguirá escribiendo con la estrella amarilla clavada en su ropa. Arrestada por la gendarmería francesa es deportada a Auschwitz donde fallece a consecuencia de tifus. Su marido poco después , muere en la cámara de gas. Serán sus ...
Este es el dicho de siempre pero hay multitud de situaciones donde parece un problema qué libros llevarte: un fin de semana fuera, un puente, unas vacaciones, una beca a otro país, un traslado para cuidar a un enfermo, una mudanza etc…
En el más fácil de estos casos a mí me lleva un tiempo decidirme. Al final suelo coger el que más me aporta sobre lo que estoy escribiendo en ese momento, otro de términos de consultas y cuando me estoy embalando me digo: vamos a ver, ¿no te vas para relajarte?.
Sólo entonces cojo una o dos novelas, a ser posible de dos autores extremos, por ejemplo, dos que tengo a medio leer: “Persuasión” de Jane Austen y “Las intermitencias de la muerte” de Saramago.
¿Qué decir de este último autor que no sepa nadie?. Lo que más me llamó la atención de él es la edad en que fue reconocido ...