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Remedios contra el desamor

Aseguran los viejos de la comarca que el amor es ciego… Pues bien, si a este vetusto conocimiento añadimos que el desamor es una sensación sorda, nos quedará claro que el ciclo amoroso cursa en medio de una discapacidad inusitada, que evidentemente incita a la mudez y a la parálisis.

No obstante, si usted es una más de las miles y miles de víctimas del desamor, no se deje llevar por juicios apresurados. Debe saber que, así como para el amor no hay gotas o ungüentos oftálmicos que atenúen la temporal ceguera, para la sordidez que produce el desamor no habrá solución ótica que valga. Deseche de inmediato el consejo acomedido y ligero, de quien recomiende esos menjurjes.

En realidad, es menester señalar que este padecimiento se presenta con distintos grados de intensidad. El desamor leve, se distingue por venir acompañado de un sentimiento de desconsuelo que normalmente cede dentro de las 72 horas siguientes al contagio, o antes, si es posible colgar la vista recobrada de la primera hilera de dientes alineados y blancos que se despliegue ante ella. La cama será, entonces, un excelente complemento terapéutico; adminístrese a demanda.

El estadio moderado, únicamente se diferencia del anterior, por la exacerbación y duración de los síntomas. De tal suerte, el asunto solo es cuestión de tiempo; pero no, no se agobie, éste, como de costumbre, se dosificará a su capricho y antojo; aunque algunos ingenuos señalen que transcurre en forma constante. Si el proceso parece prolongarse, seguramente se debe a alguna atrofia ocular causada por la exposición continua al amor. Acuda al oftalmólogo, ajuste las dioptrías de sus gafas, lance miradas indistintamente hasta recuperar la elasticidad y precisión pupilar, y sincronice el reloj a su ritmo cardiaco.

La sintomatología de la también llamada, con poco optimismo desde luego, etapa terminal (fase severa), puede variar de acuerdo al individuo. Generalmente considera opresión en el pecho y la sensación de que el espíritu se derrumba. No, lamentablemente los relajantes musculares no son útiles para un corazón oprimido, ni los emplastos calientes alivian los desgarros del alma. En realidad, la medicina conservadora no ofrece sino medidas paliativas.

Si por la pena piensa cercenarse las venas o tirarse al piso, ingiera previamente una buena dosis de antibiótico para prevenir infecciones por gérmenes oportunistas y/o subterráneos. Los baños de sol pueden ser recomendables para la desolación que le embarga y, sobre todo, prescinda de la ingesta de fármacos antidiabéticos para evitar la amargura.

En caso de que la aflicción y el desaliento persistan y se profundicen, será necesario tomar medidas extremas. Espere una noche de plenilunio para evocar con fidelidad al amor perdido. Acompañe el momento con música; preferentemente aquella que retraiga los mejores recuerdos. Administre, en dosis única, un supositorio de plomo por vía intracraneal. De inmediato, sentirá como la memoria se desvanece y el dolor claudica…

Ahora que, si la medida le parece radical y excesiva, tranquilícese y reconfórtese, ¡su desamor no es grave! Descanse. Duerma pero no sueñe, mire pero no observe; centre la atención en usted mismo. Por unos meses, ingiera complementos alimenticios ricos en hierro, hasta que consiga un corazón férreo. A manera preventiva, añada a su dieta alguno de esos antioxidantes de moda. Cómprese un par de alas, emerja del abismo a donde ha caído y… ¡vuelva a apostar al amor sin miedo!

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14 Comentarios

GEORGINA ROMERO V dejó un comentario el 2 Noviembre 2007 a las 22:47
  1. ¡Felicidades! al autor por ese Irónico y gran Relato.
    Yo me quedo con los complementos ricos en Hierro hasta que consiga un Corazón muy, muy Férreo.

Alonso Gutierrez Romero dejó un comentario el 3 Noviembre 2007 a las 8:57
  1. extraordinario ensayo, descripción precisa y a modo para todo aquel que se lanzado a la busqueda de este mal necesario, un relato increíble

Alonso Gutierrez Romero dejó un comentario el 3 Noviembre 2007 a las 8:59
  1. extraordinario ensayo, descripción precisa y a modo para todo aquel que se lanzado a la busqueda de este mal necesario, un relato increíble que se ajusta a la perfeccion a cualquier persona, independientemente del nivel y cantida de experiencia

Fernanda H Robledo dejó un comentario el 3 Noviembre 2007 a las 9:19
  1. La ironía de este ensayo es algo q me fascino, añade humor a un tema tan crudo como el desamor y hace la lectura placentera en vez de sufrida, ahora m retiro a comprar un par d alas nuevas jaja Felicidades

Almudena Vaca dejó un comentario el 3 Noviembre 2007 a las 19:50
  1. Excelente relato del autor, queda perfecto para curar cualquier mal necesario sobre el amor un tema interesante de tratar.
    Felicidades

Lula Garcia dejó un comentario el 5 Noviembre 2007 a las 4:31
  1. Remedios contra el desamor….adivino en el autor cierta ironia, y quiza por ello ¡me encanto su articulo!
    Sera bueno probar si comer alimentos que contengan hierro de verdad deja un corazon ferreo! A estas alturas creo en lo que me digan y me pongan enfrente.
    Disfruto enormemente leer los articulos de este escritor. ¡Felicidades!

Octavio Romero dejó un comentario el 6 Noviembre 2007 a las 17:52
  1. Todos hemos vivido el desamor de una u otra manera, cuando seas cuestionado por alguien solamente mandalos a este ensayo mas claro no puede ser y no lo podras explicar mejor, es una perfecta receta para quien lo vive en este momento.

Elisa I. Mellado dejó un comentario el 6 Noviembre 2007 a las 23:15
  1. Es una receta magistral que desde luego guardaré en el botiquin de los primeros auxilios para el caso de un herido corazón. Has sabido combinar la ironia con un tanto de humor en un tema tan desconsolador. Es el mejor desfibrilador para un caso desesperado. Pero todo se cura.

JACQUELINE CASILLAS dejó un comentario el 7 Noviembre 2007 a las 21:51
  1. Me parece un excelente artículo, y sobretodo muy detallado en los síntomas, seguro a muchas personas les va tranquilizar saber que lo que tienen es desamor y no una enfermedad mortal incurable o rara que nos contagiaron los animales de laboratorio que usan en Africa. Y para su tranquilidad sabran que no tienen nada anormal y que a todo ser humano le pasa alguna vez en la vida.

    Para sentir, apreciar y vivir el amor tienes que haber tenido alguna vez desamor.

luisa dejó un comentario el 8 Noviembre 2007 a las 3:11
  1. no cabe duda como menciona el autor que el desamor enmudece y paraliza se pierden los sueños y el amor se desvanece pero siempre un corazón ferreo levanta cualquier anomalia excelente relato.

Judy Garcia Allende dejó un comentario el 21 Noviembre 2007 a las 5:06
  1. Querido Pepe:

    Me disfruté la lectura de este ensayo y me fui sin comentártelo. Ya sabes… mis carreras. Hoy lo he leído nuevamente (imagina cuánto me gustó. Te aseguro que resulta “con todo y su ironía” (forma de decir nuestra) … mucho más beneficioso que letal, pues somos nosotros quienes decidimos si nos enfermamos de amor o no. Excelente!

    Supongo que los enfermos de amor, curarán de inmediato cuando vean este retrato. jajajaja
    Me uno al coro: me encantó.

    Judy

Alma dejó un comentario el 22 Noviembre 2007 a las 19:25
  1. Parece ser que estos remedios si funcionan, y una vez que el corazón está cargado de energía será posible volver a amar cierto? Aun cuando a mi juicio siempre queda dentro del corazón una marca única e irrepetible de la afectación previa…. una cicatriz, la mente tiene un proceso de cicatrización mucho más complejo pero la laxitud del tejido (aunque digan que las neuronas nunca se regeneran) propician el olvido y con esto la nueva búsqueda

mark dejó un comentario el 6 Marzo 2008 a las 16:24
  1. es demasiado duro yo estoy pasando por una pena de amor muy grabde y ciento que seme consume el alma, no duermo ni como y cuando duermo sueño con ella, estoy destrozado pero tengo confianza en dios y el tiempo que lo voy a superar….

Lizeth dejó un comentario el 22 Abril 2008 a las 1:17
  1. Bueno yo coinsido con el autor de este hermoso relato, y me encanta leer cosas de amor y mas de desamor, por que es por lo que yo he pasado, me encantaria que me escribiera a mi correo para platicar de este tema, ya que considero que los buenos corazones, pueden sanar el mio.

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