<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
		>
<channel>
	<title>Comentarios en: Un Don Juan Tenorio muy peculiar</title>
	<atom:link href="http://www.literaturate.com/un-don-juan-tenorio-muy-peculiar/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.literaturate.com/un-don-juan-tenorio-muy-peculiar/</link>
	<description>Literatúrate es el blog sobre libros y literatura de la red de blogs comerciales Medios y Redes.</description>
	<lastBuildDate>Mon, 23 Aug 2010 22:45:12 +0000</lastBuildDate>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.0.1</generator>
<xhtml:meta xmlns:xhtml="http://www.w3.org/1999/xhtml" name="robots" content="noindex" />
	<item>
		<title>Por: Jesus Dominguez</title>
		<link>http://www.literaturate.com/un-don-juan-tenorio-muy-peculiar/comment-page-1/#comment-1382</link>
		<dc:creator>Jesus Dominguez</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 13 Oct 2008 13:09:55 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.literaturate.com/un-don-juan-tenorio-muy-peculiar/#comment-1382</guid>
		<description>Gracias. La verdad es que es un de las anécdotas literarias más cómicas que conozco.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Gracias. La verdad es que es un de las anécdotas literarias más cómicas que conozco.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Frida</title>
		<link>http://www.literaturate.com/un-don-juan-tenorio-muy-peculiar/comment-page-1/#comment-355</link>
		<dc:creator>Frida</dc:creator>
		<pubDate>Tue, 20 Nov 2007 14:12:06 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.literaturate.com/un-don-juan-tenorio-muy-peculiar/#comment-355</guid>
		<description>No es para menos, Jesús.  Me he reido muchísimo con la anécdota...</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>No es para menos, Jesús.  Me he reido muchísimo con la anécdota&#8230;</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Ramon Ocampo</title>
		<link>http://www.literaturate.com/un-don-juan-tenorio-muy-peculiar/comment-page-1/#comment-293</link>
		<dc:creator>Ramon Ocampo</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 10 Nov 2007 21:34:27 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">http://www.literaturate.com/un-don-juan-tenorio-muy-peculiar/#comment-293</guid>
		<description>¡Una representación memorable! El mundo del cine o de la televisión (con perdón) jamás logrará alcanzar ese nivel de sincera improvisación.

No sólo he disfrutado, Jesús, de tu columna sino que me has hecho recordar una representación a la que tuve el gusto de asistir.

Se trata de &quot;La muerte de García Lorca&quot; presentado en el &quot;Teatro Nacional&quot; en Caracas en 1980 u 81. El montaje sublime (soy ahora incapaz de recordar el nombre de la compañía), con una escenografía minimalista me cautivó, se trataba de un recorrido intimo por las últimas horas de la vida del poeta, casi un monólogo que me tocaba en lo mas profundo de una manera demoledora. Total que fui a verlo cuatro veces, la última de ellas en una tormentosa noche tropical.

Una de las escenas transcurría con el poeta sólo en mitad del escenario que iluminado por un spot prácticamente cenital rezaba a un Dios en el que no podía creer. En un momento dado levanta la voz y le exige una respuesta... el teatro quedaba en esos momentos sumido en el más profundo de los silencios ahogados por la tensión dramática del cuadro. Pero en este caso, apenas acababa de hablar el actor desde las tablas, el retumbar ronco y profundo de un largo trueno nos asaltó a traición. Finalizadas las últimas reverberaciones del fenómeno metereológico aún guardamos silencio uno o dos segundos más, hasta que como necesaria catarsis a la tensión acumulada saltamos todos a reír.

En esa misma ocasión (no lo he dicho antes, pero me había rascado el bolsillo a base de bien y había conseguido las localidades del pasillo central en la segunda fila con lo que tenía una posición fabulosa), mas adelante el poeta descalzo y desnudo de cintura hacia arriba camina de lado a lado en su simulada celda. Desde la cama, de punta en blanco con sombrero, bastón y corbatín, le observa un García Lorca algunos años mas joven que no puede compartir (no la entiende) la desesperanza de su yo actual. El actor evoluciona sobre las tablas mientras fuma con furia un cigarrillo que en un momento dado arroja al suelo. Pocos en el teatro lo percibieron, pero en el mismo momento en el que estuve a punto de gritar para avisarle que estaba a punto de pisar la colilla aún humeante sentí como mi novia me clavaba las uñas en el brazo. El actor siguió o no sintió la quemadura o estaba tan imbuido de su &quot;performance&quot; que no pudo percibirla, siguió como si tal...

Gracias Jesús por haber traído a mi esquiva memoria este retazo tan querido de mi pasado.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>¡Una representación memorable! El mundo del cine o de la televisión (con perdón) jamás logrará alcanzar ese nivel de sincera improvisación.</p>
<p>No sólo he disfrutado, Jesús, de tu columna sino que me has hecho recordar una representación a la que tuve el gusto de asistir.</p>
<p>Se trata de &#8220;La muerte de García Lorca&#8221; presentado en el &#8220;Teatro Nacional&#8221; en Caracas en 1980 u 81. El montaje sublime (soy ahora incapaz de recordar el nombre de la compañía), con una escenografía minimalista me cautivó, se trataba de un recorrido intimo por las últimas horas de la vida del poeta, casi un monólogo que me tocaba en lo mas profundo de una manera demoledora. Total que fui a verlo cuatro veces, la última de ellas en una tormentosa noche tropical.</p>
<p>Una de las escenas transcurría con el poeta sólo en mitad del escenario que iluminado por un spot prácticamente cenital rezaba a un Dios en el que no podía creer. En un momento dado levanta la voz y le exige una respuesta&#8230; el teatro quedaba en esos momentos sumido en el más profundo de los silencios ahogados por la tensión dramática del cuadro. Pero en este caso, apenas acababa de hablar el actor desde las tablas, el retumbar ronco y profundo de un largo trueno nos asaltó a traición. Finalizadas las últimas reverberaciones del fenómeno metereológico aún guardamos silencio uno o dos segundos más, hasta que como necesaria catarsis a la tensión acumulada saltamos todos a reír.</p>
<p>En esa misma ocasión (no lo he dicho antes, pero me había rascado el bolsillo a base de bien y había conseguido las localidades del pasillo central en la segunda fila con lo que tenía una posición fabulosa), mas adelante el poeta descalzo y desnudo de cintura hacia arriba camina de lado a lado en su simulada celda. Desde la cama, de punta en blanco con sombrero, bastón y corbatín, le observa un García Lorca algunos años mas joven que no puede compartir (no la entiende) la desesperanza de su yo actual. El actor evoluciona sobre las tablas mientras fuma con furia un cigarrillo que en un momento dado arroja al suelo. Pocos en el teatro lo percibieron, pero en el mismo momento en el que estuve a punto de gritar para avisarle que estaba a punto de pisar la colilla aún humeante sentí como mi novia me clavaba las uñas en el brazo. El actor siguió o no sintió la quemadura o estaba tan imbuido de su &#8220;performance&#8221; que no pudo percibirla, siguió como si tal&#8230;</p>
<p>Gracias Jesús por haber traído a mi esquiva memoria este retazo tan querido de mi pasado.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>
